jueves, 25 de julio de 2013

Capitulo 23- Siempre a tu lado

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Pedro despertó con un monstruoso dolor de cuello. Había querido pasar la noche con Pau entre sus brazos, pero cada vez que intentaba tocarla ella se alteraba de tal modo que tenía que soltarla. Siguiendo el consejo del médico había vuelto a llevarla al apartamento y, en cuanto llegaron allí, llamó a una psicóloga que le recomendaron. Esperaba que Pau quisiera hablar con ella.

Entonces miró hacia la cama… y al ver que estaba vacía se levantó de un salto. Iba a salir del dormitorio cuando un brillo en la mesilla llamó su atención.

El anillo de compromiso.

Pedro corrió de habitación en habitación y, al no encontrarla, empezó a sentir pánico. No estaba por ninguna parte.
Mientras bajaba en el ascensor sacó el móvil del bolsillo y en cuanto las puertas se abrieron chocó con Nico.

-Pedro: ¿Dónde está?
-Nico: No la he visto, señor Lanzani. Creí que estaba con usted.
-Pedro: ¡Se ha ido! Llama a tus hombres. Quiero que la encuentren inmediatamente.

El conserje tampoco la había visto y parecía tan sorprendido como su jefe de seguridad. ¿Dónde podía haber ido? En su estado, no debería salir a la calle. Y los canallas que la habían secuestrado seguían libres…

Angustiado, iba a salir a la calle cuando su hermano Nan entró en el edificio.
-Nan: Pedro, venía a verte. ¿Cómo está Pau?
-Pedro: Se ha ido.
-Nan: ¿Qué? ¿Pero cómo…?
-Pedro: No tengo ni idea —contestó él, sin saber qué hacer— Ha desaparecido y tengo que encontrarla.
-Nan: La encontraremos, no te preocupes.
-Pedro: Hay algo raro en esta situación… algo que no entiendo. Ha recuperado la memoria, pero no parecía sentirse culpable por lo que pasó… lo único que vi en su cara fue desolación, como si fuera ella la traicionada. Estaba tan alterada que el médico tuvo que inyectarle un sedante… y no me dejaba tocarla.
-Nan: Cálmate, Pedro.
-Pedro: No es ella misma, Nan… y no sé dónde puede haber ido.
-Nan: Yo te ayudaré —le prometió su hermano— No te preocupes, la encontraremos.

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Pau estaba temblando mientras se dejaba caer sobre el banco de piedra. Ahora sabía por qué se había sentido atraída por aquel sitio. Horas antes de esa última noche se había sentado allí, preguntándose qué diría Pedro de su embarazo, de su relación. Y era lógico que tuviese miedo. Pedro no la quería, no confiaba en ella. Y la había dejado a merced de unos secuestradores.

Pero se negaba a seguir pensando porque los recuerdos dolían demasiado. Al menos ahora entendía por qué había elegido olvidar. Todas esas semanas de terror con los secuestradores palidecían al lado de la traición de Pedro.

¿Cómo podía ser tan frío? ¿Cómo había sido capaz de no pagar esa cantidad… aunque hubiera sido por una extraña? Él, que se gastaba alegremente millones en diamantes… Pau no sabía que fuera tan cruel, pero la tonta había sido ella por enamorarse… no una, si no dos veces.

Un gemido escapó de su garganta y tuvo que cerrar los ojos. Nunca se había sentido tan herida, tan sola.

¿Y por qué Pedro había pasado semanas fingiendo que la quería? ¿Era una forma de castigarla? No, no podía ser. Lo había hecho por la niña… ah, claro, su hija. Era por eso. Ella no le importaba nada.
Se quedó allí, abrazándose a sí misma para evitar el frío, con los ojos cerrados, sin saber qué hacer.

—¿Pau?
 Ella levantó la mirada, asustada, pero no era Pedro sino Nan quien estaba a su lado.
-Pau: ¡Vete de aquí!
-Nan: Tengo que llevarte al apartamento —dijo él, poniéndose en cuclillas frente al banco— No te encuentras bien… no deberías estar en la calle. Deja que te lleve a casa.
-Pau: ¡No! —exclamó— No pienso volver nunca.
-Nan: Piensa en tu hija. Deja que te lleve… estás helada.
-Pau: ¡He dicho que no! ¡Vete ahora mismo!
-Nan: Si prometo no llevarte al apartamento, ¿vendrás conmigo? No puedo dejarte aquí con este frío…

Pau intentó levantarse, pero se le doblaron las rodillas y Nan aprovechó para tomarla en brazos.
-Pau: Déjame en paz… suéltame.
-Nan: No puedo hacer eso, cuñada.

Pau cerró los ojos, agotada. Quería salir corriendo, alejarse, pero no tenía fuerzas para hacerlo. No tenía fuerzas para nada. Y maldijo haber recuperado la memoria porque recuperarla la había destruido para siempre.

Uno menos :) disfrutenlo y comenten que falta poco @patty_lovepyp que tengan una linda noche

7 comentarios:

  1. me encanto el cap!! que intriga quiero saber que paso con pau y nan

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  2. Necesito otro más ahoraaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!! Está buenísima esta novela!!!!!!!!!!

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  3. ayyy pobre pau!!! subí más...

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  4. subi mas por favor no me dejes con esta intriga

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  5. pobre Pau... la aparicion de Nan me despisto totalmente... ¿que onda este hermano? ¿la ayudara?... al menos la trato de "cuñada"
    No seas cruel Patty y subi mas de 1... esta muuuuuuy buena tu novela....

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